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Acusa EU a Corea del Norte de amenazar la seguridad regional

Considera que la acción es provocativa, pero deja abierta la puerta a una posible negociación
Internacionales » Publicado el 12 Abril, 2012
WASHINGTON.
El gobierno de Estados Unidos condenó hoy el lanzamiento de un cohete norcorenao de largo alcance pero dejó abierta la puerta a una posible negociación, a pesar de considerar que la acción es provocativa y amenaza a la seguridad regional.

En una declaración oficial emitida poco después del lanzamiento, la Casa Blanca acusó a Corea del Norte de cometer una “acción provocativa” y violatoria del derecho internacional.

“Aunque esta acción no es sorpresiva dado el patrón de comportamiento agresivo, cualquier actividad de Corea del Norte es una preocupación para la comunidad internacional”, señaló el gobierno de Barack Obama.

Puntualizó que Estados Unidos se mantendrá vigilante a raíz de las “provocaciones” de Corea del Norte y sostuvo que sigue “plenamente comprometido” con la seguridad de sus aliados en la región.

A pesar de la censura por el lanzamiento del cohete, la Casa Blanca dejó abierta la puerta a una posible negociación.

“El presidente (Obama) ha dejado en claro que está preparado para relacionarte constructivamente con Corea del Norte”, indicó la declaración firmada por el portavoz Jay Carney.

El cohete lanzado por Corea del Norte en desafío a la comunidad internacional, fracasó y cayó al mar menos de dos minutos después del despegue, de acuerdo con fuentes militares estadunidenses y surcoreanas.

El cohete Unha-3 de 90 toneladas de peso, lanzado desde Soehae alrededor de las 7:39 horas del viernes en Corea del Norte (22:39 GMT del jueves), permaneció en el aire unos 90 segundos antes de una aparente explosión, según recuentos de las cadenas televisivas.

El Ministerio de Defensa de Corea del Sur confirmó que el cohete “se separó en varios pedazos antes de estrellarse en el mar”, y Japón hizo una evaluación similar, señalando que el cohete se desintegró un minuto después de su lanzamiento.

Corea del Norte sostiene que el ensayo tuvo fines pacíficos en una misión para colocar en órbita al satélite Kwangmyongsong-3, en lo que sería el tercer intento frustrado de los norcoreanos luego de intentonas similares en 1998 y 2009.

Sin embargo, el gobierno de Obama denuncia que se trata de un simulacro encubierto como parte del desarrollo de un misil balístico intercontinental del país asiático.

Estados Unidos había condicionado la entrega de ayuda alimentaria a Corea del Norte a la cancelación del lanzamiento.

Antes del lanzamiento, los ministros del Grupo de los Ocho (G-8), reunidos en Washington, habían urgido a los dirigentes del país asiático a evitar ese tipo de provocaciones, de acuerdo con las conclusiones del foro leídas por la secretaria de Estado, Hillary Clinton.

El G-8 está integrado por Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia, Japón y Rusia.

La Casa Blanca sostuvo que Corea del Norte continúa aislándose a nivel internacional y destinando recursos en armas y propaganda en momentos que su pueblo padece hambre.

El lanzamiento será analizado mañana en una sesión de emergencia del Consejo Nacional de Seguridad de Naciones Unidas.
Notimex

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